lunes, 2 de agosto de 2010

'El Equipo A': acertado reparto, desacertado director


La película comienza con una extensa y espectacular presentación de personajes. Fénix está metido en un buen lío y Hannibal acude al rescate. Por el camino conocen a M.A. y Murdock. A partir de ese momento se vuelven inseparables. El equipo ya se ha formado.

Después nos llevan hasta Iraq. El equipo ya está hecho, llevan ocho años trabajando juntos y son los mejores llevando a cabo misiones especiales. En uno de esos trabajos son víctimas de un complot, alguien los traiciona y se ven involucrados en un grave delito que provoca su expulsión del ejército y su inmediata encarcelación.

Lo mejor de 'El Equipo A', al contrario de lo que puede parecer, no es la acción ni la espectacularidad, sino el trabajo de sus actores. Los cuatro miembros del grupo están fantásticos, desde el debutante Quinton 'Rampage' Jackson, pasando por Liam Neeson y Bradley Cooper, hasta Sharlto Copley, insuperable en el papel del excéntrico Murdock. Y qué decir de Jessica Biel (cuyo personaje de chica dura y atlética le viene como anillo al dedo), que protagoniza algunos de los momentos álgidos de la película durante sus escenas de tira y afloja sexual con Cooper. También hay que destacar a Patrick Wilson, el malo de la historia, que construye un elaborado villano, dotándolo de gracia y mala leche a partes iguales.

Si esta franquicia sigue teniendo futuro, y hay posibilidades de una continuación, es gracias al trabajo en equipo, nunca mejor dicho, de sus cuatro protagonistas. Y es que si 'El Equipo A 2' llega algún día a plantearse, deberían ser ellos, los actores, los que dieran el visto bueno al director. Y más les vale escoger bien, porque de ello depende que el resultado global sea un aprobado raspado (como el de ésta) o que aspire a algo más. Porque, como he dicho antes, el film lo salvan los actores, que trasladan el buen rollo que hay entre ellos a las escenas cómicas, apartado en el que la película raya a buen nivel. Pero cuando el director tiene que intervenir ya es otro cantar, porque Joe Carnahan muestra una total ineptitud para rodar las escenas de acción. ¡Qué mal hilvanada está la secuencia final! Ni siquiera se preocupa de que todo lo que sucede tenga un cierto sentido. Sólo vemos disparos y explosiones con la cámara moviéndose de un lado a otro sin parar para captar planos imposibles, con lo que, inevitablemente, consigue confundir al espectador, que no es capaz de seguir lo que está pasando.



Conclusión:

Aunque el resultado final haya quedado empequeñecido por la falta de pericia del director, vale la pena verla. Entretener y divertir son sus objetivos y yo lo pasé bien viéndola. Así que se puede decir que el objetivo está cumplido.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...